Equipo TechResolve
Publicado el 24/09/2026 · 9 min de lectura
Última verificación: 24/09/2026
Respuesta rápida

Empieza por la pantalla de Archivos temporales, en Configuración > Sistema > Almacenamiento: reúne casi toda la basura en un solo sitio y suele devolver varios gigabytes en minutos (Solución 1). Si actualizaste Windows hace poco, la carpeta de la instalación anterior por sí sola puede valer de 15 a 30 GB, y es la mayor ganancia individual de la lista (Solución 2). Después activa el Sensor de almacenamiento para que el problema no vuelva (Solución 3) y limpia la Papelera y Descargas, que juntas esconden más de lo que la mayoría imagina (Solución 4). En portátiles con disco pequeño, desactivar la hibernación libera varios gigabytes de golpe, con una contrapartida que conviene entender antes (Solución 7). Nunca borres nada dentro de las carpetas Windows o Archivos de programa para ganar espacio: es la forma más rápida de convertir un disco lleno en un sistema que no arranca.

Cómo liberar espacio en disco en Windows 11: 9 formas seguras

Qué causa este problema

  • Archivos temporales y cachés de actualización que Windows guarda para poder deshacer instalaciones y nunca limpia solo si el Sensor de almacenamiento está desactivado.
  • Carpeta de la instalación anterior de Windows, creada en cada actualización grande del sistema, que puede superar los 20 GB.
  • Carpeta de Descargas acumulada con instaladores viejos que nadie revisa desde que el equipo era nuevo.
  • Archivos de OneDrive descargados por completo en el disco en lugar de quedarse solo en la nube.
  • Archivo de hibernación, que ocupa una porción proporcional a la memoria RAM del equipo, incluso en quien nunca hiberna.
  • Puntos de restauración del sistema sin límite ajustado, ocupando un porcentaje fijo del disco.
Antes de empezar
  • Abre Configuración > Sistema > Almacenamiento y espera a que termine el cálculo. Esa pantalla muestra cuánto ocupa cada categoría y evita que trabajes adivinando.
  • Comprueba que el disco lleno sea realmente el C. En equipos con dos discos, el que aprieta casi siempre es el del sistema, y mover archivos al otro ya resuelve buena parte del problema.
  • Nunca borres archivos sueltos dentro de las carpetas Windows, Archivos de programa o ProgramData, ni archivos con nombres como pagefile, swapfile o hiberfil. Usa siempre las herramientas de limpieza del propio sistema, que saben qué es seguro quitar.
  • Si piensas desinstalar programas, ten a mano la forma de reinstalar los que aún usas: clave de licencia, cuenta o instalador.
  • Haz una copia de tus archivos personales importantes en un pendrive o en la nube antes de cualquier limpieza grande. No porque estos pasos sean arriesgados, sino porque un disco siempre lleno es una de las señales de un disco cerca del final.

Soluciones, en el orden en que conviene probarlas

1Limpia los archivos temporales desde la pantalla de Almacenamiento

Va primero porque reúne, en una sola lista con casillas, casi todo lo que puede salir sin riesgo: caché de actualización, archivos de optimización de entrega, miniaturas, informes de errores y la Papelera. Windows solo ofrece en esa pantalla lo que él mismo considera desechable, así que no corres el riesgo de borrar algo del sistema por error.

  1. Abre Configuración > Sistema > Almacenamiento.
  2. Pulsa en Archivos temporales y espera a que termine el análisis.
  3. Marca las categorías que quieras quitar. La caché de Windows Update y la Optimización de entrega suelen ser las mayores.
  4. Deja sin marcar la opción de descargas si guardas cosas en esa carpeta, porque ahí hay archivos tuyos y no basura del sistema.
  5. Pulsa Quitar archivos y espera. La limpieza puede tardar varios minutos, y el equipo va lento mientras se ejecuta.

2Elimina la instalación anterior de Windows

Tras una actualización grande, Windows guarda la versión antigua entera por si quieres volver atrás. Es la mayor ganancia individual de esta lista, con frecuencia entre 15 y 30 GB. El precio es claro: al quitarla pierdes la opción de revertir a la versión anterior del sistema. Si la actualización fue reciente y el equipo se comporta de forma rara, espera unos días antes de borrarla.

  1. Abre Configuración > Sistema > Almacenamiento > Archivos temporales.
  2. Busca en la lista la entrada de instalaciones anteriores de Windows. Si no aparece, el plazo de reversión ya pasó y Windows quitó la carpeta solo.
  3. Marca esa opción y pulsa Quitar archivos.
  4. Confirma el aviso de que ya no podrás volver a la versión anterior.
  5. No intentes borrar la carpeta Windows.old desde el Explorador de archivos. Tiene permisos protegidos y el borrado manual suele atascarse a medias, dejando el espacio ocupado igualmente.

3Activa el Sensor de almacenamiento

Sin él, repetirás esta limpieza dentro de tres meses. El Sensor de almacenamiento ejecuta solo la limpieza de temporales, a intervalos regulares o cuando el disco queda apretado. Es conservador por defecto y no toca documentos, fotos ni programas.

  1. Abre Configuración > Sistema > Almacenamiento y activa el interruptor del Sensor de almacenamiento.
  2. Pulsa su nombre para abrir las opciones y elige con qué frecuencia debe ejecutarse. La opción de hacerlo cuando quede poco espacio libre le sirve a la mayoría.
  3. Define en cuántos días se borran automáticamente los archivos de la Papelera. Treinta días es un buen equilibrio.
  4. Piénsalo dos veces antes de activar la limpieza automática de la carpeta Descargas: ahí hay archivos tuyos, y el Sensor no distingue un instalador viejo de un documento que bajaste ayer y aún no has guardado en su sitio.
  5. Pulsa el botón de ejecutar ahora para hacer la primera limpieza al momento.

4Vacía la Papelera y revisa la carpeta Descargas

Son los dos sitios donde el espacio desaparece sin que nadie lo note. La Papelera guarda todo lo que borraste en los últimos meses, incluido aquel vídeo de 4 GB. La carpeta Descargas acumula instaladores que ya cumplieron su función y no se abrirán nunca más. A diferencia de los pasos anteriores, aquí los archivos son tuyos, así que conviene mirar antes de borrar.

  1. Abre la Papelera desde el escritorio, revisa rápido que no haya nada que quieras recuperar y elige vaciarla.
  2. Abre el Explorador de archivos, entra en Descargas y ordena por tamaño, de mayor a menor.
  3. Borra instaladores de programas que ya instalaste, archivos comprimidos que ya extrajiste y contenidos que también tienes en otro sitio.
  4. Ordena después por fecha y borra lo que lleva más de un año ahí sin que lo abras.
  5. Vacía la Papelera de nuevo al final, porque lo que acabas de borrar fue a parar a ella.

5Desinstala programas y juegos grandes que no uses

Un solo juego moderno ocupa más que todos los archivos temporales del sistema juntos. Ordenar la lista de aplicaciones por tamaño enseña dónde se fue el espacio de verdad y suele dar la mayor ganancia después de la instalación anterior de Windows.

  1. Abre Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones instaladas.
  2. Cambia la ordenación a tamaño, de mayor a menor.
  3. Desinstala juegos y programas pesados que no abres desde hace meses. Los juegos se reinstalan desde la tienda donde los compraste, sin coste nuevo.
  4. No desinstales elementos con nombre de controlador, runtime, redistribuible o paquete de soporte de un fabricante de hardware, aunque parezcan inútiles: otros programas dependen de ellos.
  5. Si un programa no sale por la lista, busca su propio desinstalador dentro de su carpeta antes de intentar cualquier otra cosa.

6Deja que OneDrive guarde los archivos solo en la nube

La función de archivos a petición mantiene todos tus archivos visibles en el Explorador, pero ocupa disco solo con los que abriste hace poco. Los demás quedan como marcador y se descargan en el momento en que los necesitas. En quien usa OneDrive desde hace años, esto suele devolver decenas de gigabytes. Recuerda que los archivos solo en la nube necesitan internet para abrirse, así que marca como siempre disponible lo que uses de viaje o sin conexión.

  1. Pulsa el icono de nube de OneDrive, junto al reloj, y abre la configuración con el icono del engranaje.
  2. Confirma que la opción de archivos a petición, o de ahorro de espacio, está activada.
  3. En el Explorador de archivos, haz clic derecho en las carpetas grandes de OneDrive y elige liberar espacio.
  4. En las carpetas que necesites sin internet, elige la opción de mantener siempre en este dispositivo.
  5. Si no usas OneDrive a propósito, comprueba que no esté sincronizando Escritorio, Documentos e Imágenes sin que lo sepas, lo que duplica el consumo de espacio.

7Desactiva la hibernación si no usas esa función

Windows reserva en el disco un archivo del tamaño de buena parte de la memoria RAM para guardar la sesión durante la hibernación. En un equipo con 16 GB de RAM eso puede superar los 6 GB parados. Desactivarla devuelve ese espacio al instante. La contrapartida: además de perder la hibernación, pierdes también el inicio rápido, que usa el mismo archivo, así que el equipo tardará algo más en encender. En sobremesas casi no se nota; en portátiles que sueles hibernar con trabajo abierto, piénsalo bien.

  1. Haz clic derecho en el menú Inicio y abre el Terminal o el Símbolo del sistema como administrador.
  2. Escribe el comando de abajo y pulsa Enter. No aparece nada en pantalla cuando funciona.
  3. Cierra la ventana y mira el espacio libre: la diferencia es inmediata, sin necesidad de reiniciar.
  4. Para deshacerlo en cualquier momento, ejecuta el mismo comando cambiando off por on.
powercfg /h off

8Limita el espacio reservado para Restaurar sistema

La protección del sistema guarda puntos de restauración que permiten deshacer una actualización o instalación problemática, y por defecto puede reservar una porción considerable del disco. Reducir el límite mantiene la red de seguridad y devuelve espacio. No desactives la protección por completo salvo como último recurso: es lo que salva el equipo cuando un controlador o una actualización sale mal.

  1. Abre el menú Inicio, escribe crear un punto de restauración y abre el resultado.
  2. Selecciona el disco del sistema, marcado como Sistema, y pulsa Configurar.
  3. Usa el control de uso máximo de espacio para dejarlo en torno al 5% del disco.
  4. Si necesitas espacio ya, usa el botón de eliminar para borrar los puntos antiguos, sabiendo que pierdes la posibilidad de volver a ellos.
  5. Confirma que la protección sigue activada tras el ajuste y crea un punto nuevo a mano.

9Manda los archivos nuevos al segundo disco

Si el equipo tiene un SSD pequeño para el sistema y un disco mayor para datos, este paso impide que el problema vuelva. Windows permite elegir en qué disco se graban las aplicaciones, documentos, música, fotos y vídeos nuevos, sin que tengas que mover nada a mano después.

  1. Abre Configuración > Sistema > Almacenamiento y entra en la configuración avanzada de almacenamiento.
  2. Busca la opción sobre dónde se guarda el contenido nuevo.
  3. Elige el segundo disco para documentos, música, imágenes y vídeos nuevos.
  4. Mueve a mano las carpetas grandes que ya están en el disco del sistema, como vídeos y proyectos antiguos, cortando y pegando al otro disco.
  5. Si solo tienes un disco, sáltate este paso y valora un disco externo o un pendrive de buena capacidad para los archivos que casi nunca abres.

Se aplica a

SistemaEstado
Windows 11 (22H2-24H2) Confirmado
Windows 10 (21H2-22H2) Confirmado
Portátiles con 64 GB de almacenamiento interno En estos equipos las actualizaciones grandes pueden fallar por falta de espacio; libera el disco antes de instalar y valora una tarjeta o un pendrive para los archivos personales

Los nombres de los menús pueden cambiar un poco entre versiones. Si algún paso de arriba no coincide con lo que ves en pantalla, la página oficial de soporte del fabricante tiene la nomenclatura más actual para tu versión.

Preguntas frecuentes

No es el camino correcto. Tiene permisos protegidos y el borrado manual suele atascarse a medias, dejando el espacio ocupado y generando errores. Usa la pantalla de Archivos temporales, como describe la Solución 2. Y recuerda que quitar esa carpeta acaba con la posibilidad de revertir a la versión anterior de Windows.

Los elementos que ofrece la pantalla de Almacenamiento son seguros por definición, porque el propio Windows los clasifica como desechables. El efecto secundario más común es tener que volver a iniciar sesión en algunos sitios y que algunos programas abran un poco más lento la primera vez, mientras reconstruyen su caché.

Deja el arranque algo más lento, porque el inicio rápido usa el mismo archivo que la hibernación. El rendimiento del equipo en uso no cambia. Si la demora al encender te molesta, ejecuta el mismo comando de la Solución 7 cambiando off por on y todo vuelve a como estaba.

Apunta a un 10% del disco libre como mínimo, y nunca menos de 20 GB en el disco del sistema. Por debajo de eso las actualizaciones empiezan a fallar, el archivo de memoria virtual no puede crecer y el equipo se vuelve visiblemente más lento. En un SSD, el espacio libre también ayuda a alargar su vida útil.

Las herramientas del propio Windows cubren todo lo de esta guía, sin riesgo y sin coste. Los limpiadores de terceros prometen ganancias mayores tocando el registro del sistema, donde el riesgo de estropear algo es real y el espacio ganado es insignificante. Si el disco sigue lleno después de estos pasos, el problema son tus archivos personales, y ningún limpiador resuelve eso.
Windows Almacenamiento Disco lleno Mantenimiento SSD

Última verificación: 24/09/2026 · Revisamos esta guía siempre que el fabricante cambia el proceso.

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